sábado, 25 de julio de 2020

DE LLÉVAME HASTA EL CIELO

En este tiempo de nuevas normalidades, me gusta decir que me he reencontrado con viejas costumbres, ir al teatro.

El teatro Galileo abre sus puertas, al aire libre, el veraniego cielo de Madrid es un espectador más, para presentarnos la obra "Llévame hasta el cielo" escrita por Nacho Llorente.

La historia que se nos cuenta, no diré mucho, es la siguiente: Marcelo no tiene nada, se siente engañado, frustrado, sin nada por lo que seguir adelante, así que va a cometer un crimen, matará a su mujer, a su amigo y luego saltará al vacío. Pero en el ascensor, que le lleva a ese ático, se encuentra con Ángela, una mujer algo extraña, y el ascensor se estropea...hasta aquí puedo contar



Juan Carlos Rubio dirige este montaje y logra lo que el autor seguramente pensó, que fuese un entretenimiento, una obra con la que disfrutar mucho, pero tampoco te haga pensar demasiado, es perfecta para una noche de verano.

Luis Mottola consigue que veas en él ese personaje desencantado, esa persona que no tiene nada por lo que vivir, pero que logra replantearse la vida.

A Lolita lo primero es darle las gracias por atreverse a esta aventura. No por la obra, sino por el momento. Y el público, lo agradece llenando el Galileo.
Su interpretación, es pura fuerza, se le ve disfrutar, ella es el personaje, podríamos hablar de un ángel como Gary Grant en "La Mujer del Obispo", es emocionante verla sobre el escenario

Les ánimo a ir, estará hasta el 30 de agosto, si de verdad quieren disfrutar del teatro en las noches de Madrid. Y recuerden, el teatro es seguro pero sobre todo, necesario

viernes, 17 de julio de 2020

DE EMILIA GARRIDO LEMUS autoentrevista

Hoy voy hablar con Emilia, la autora de este blog ¿Qué puedo decir de mi entrevistada? que la conozco de toda la vida, y aún así me sorprende en ocasiones, cuando decidió crear este blog lo hizo, no me esperaba que tuviera el valor.

Ella forma parte de este mundo, del que le hubiera encantado ser parte más activa, como espectadora y, en ocasiones, como persona que da su opinión sobre un montaje (no me gusta la palabra crítico)

Así que sin más preámbulo empecemos

P: ¿Cómo empezó a formar parte el teatro en su vida?
R: Pues de una forma curiosa. Por motivos médicos tuve que venir a Madrid a pasar unos meses con mi tía, tendría unos 10 años. La pobre hacía de todo para que no echará de menos a mis hermanos y padres. Ella ama tanto o más que yo el teatro y una tarde me llevó.
Fui quejándome todo el camino, no quería ir, y afortunadamente no me hizo caso. Allí empezó todo

P: ¿Qué obra fue la primera?
R: La zapatera prodigiosa de Federico García Lorca. Y el primer actor que vi sobre un escenario fue Fernando Delgado

P:¿Qué le dijo a su tía cuando salieron de la función?
R:No lo recuerdo, pero todas las semanas me llevaba a ver una, así que debió ser algo como "increíble"
Lo que sí recuerdo es lo que sentí, cuando apagaron las luces me quedé sola y lo que sucedía en escena era sólo para mí. Esa sensación la sigo teniendo.
Pienso que cada espectador la tiene y cada uno vive ese momento como único.

P: ¿Una vez que lo descubrió, qué es el teatro para usted?
R: Un refugio donde acudir, donde disfrutar de mi momento. Tenga los problemas que tenga el teatro siempre está para ayudarme a olvidarlos, por lo menos un ratito.
Mi vida sería muy diferente sin este amor al teatro, no sé cuál sería pero diferente y posiblemente un poco más triste.

P: ¿Qué cambios ha notado en el teatro durante tantos años?
R: Pues han existido épocas, modas.
En mis inicios el teatro era clásico en su concepción, en sus montajes...a medida que pasaba el tiempo los medios técnicos mejoraban lo que llevó a montajes vanguardistas, no siempre buenos. Actualmente pienso que son más libres, que cada director monta las obras como las concibe o necesita, teniendo en cuenta hacía el público al que quiere dirigirse, no las modas.

P: ¿Qué obra es la que más le ha marcado?
R: Bueno, está pregunta es difícil porque de todos los montajes quiero llevarme algo, aunque no me guste siempre hay esa cosa que se va conmigo.
Puedo decir que las obras de Buero Vallejo han sido muy importantes, y he visto muchas.



P: ¿Qué obra fue la última que vió antes de todo lo que hemos sufrido?
Pues fue el preestreno de Antoine en San Sebastián de los Reyes.
Una obra de gran sensibilidad que habla de la vida del autor del Principito.
Espero que pronto continúe su gira, está y todas las obras que se han quedado paradas.
Se que ya se están poniendo en marcha, que el festival de Mérida se va a celebrar...así que vamos hacia adelante.

P: ¿Quiere añadir algo?
R: Si, que por favor acudan al teatro cuando tengan oportunidad. Es una sensación mágica. Y si no les gusta a la primera, no se rindan continúen porque su magia les llegará.

P: Aunque no tiene nada que ver con el teatro, conocemos su amor por los animales. Qué diría a los que los abandonan, en esta época del año y siempre
R: Pues que el amor no se abandona y que si lo hacen es porque nunca existió. Y si nunca existió mejor no lo tengas, porque un animal (sea el que sea) sólo sabe dar amor.
Abandonar un ser vivo es una de las vilezas más grande que un ser humano puede cometer.

Muchas gracias Emilia, esperamos poder seguir leyendo tu blog. 


miércoles, 20 de mayo de 2020

DE MÁS ANÉCDOTAS

 
Perdonen que no haya escrito nada, en estos días de confinamiento, pero el trabajo (te ocupa más tiempo en casa que en la oficina) y alguna cosilla más, no me lo han permitido.

Esperando volver muy pronto a los teatros, les voy a contar dos anécdotas. La primera la cuento porque nos lleva a la segunda, bueno realmente me lleva a muchas. 

Corría el año 1981, lo sé ha pasado mucho tiempo, yo tenía 9 años, y mi tía Catalina me llevó a ver "La venganza de don Mendo" la interpretaba Manolo Gómez Bur. Era de las primeras obras a las que iba, y si ahora para mí es mágico, con 9 años era fastinante. Creo, que el teatro era el actual Fernando Fernan Gómez, el antes llamado Centro Cultural de la Villa. Cuando su fuente era ruidosa por fuera, y silenciosa cuando entrabas.

Juanjo Menéndez


Esperando el comienzo de la función veo a Juanjo Menéndez. Yo flipe, no hay mejor descripción, y se lo dije a mi tía. Ella me contestó, "acércate y pídele un autógrafo" yo que no, que me daba vergüenza, y ella, sin tener en cuenta mi pudor, me plantó delante y me dijo "venga pídeselo" 

Sinceramente, no sé si se lo pedí o sólo le extendí el programa, el me sonrió, me firmó, y me dijo "pídeselo a quién veas en el escenario, te lo agradecerán por el cariño y respeto" 

Pues, desde ese momento, durante algunos años en el que aún fui niña, lo hice siempre que pude. 

Lo que voy a contar a continuación, creo que estará un pelín descafeinado. Verán, no quiero dar el nombre de una de las actrices, por lo que tampoco diré la obra. Pero aún así la pueden disfrutar. 

Acabada la obra, la primera función, pregunto si, por favor, me podían firmar un autógrafo. Entendía perfectamente una negativa, les quedaba otra función y, a veces, que te den la lata es lo que menos te apetece. Pero me dijeron que si. 

El acomodador me acompañó a un camerino. Dentro me encuentro a Margot Cottens, con otra actriz que era la protagonista, la del gran nombre. Ésta estaba pelando una naranja y me miró con aire de suficiencia. Reconozco que me molestó, me preguntó que si lo que quería era una autógrafo, pero lo hizo de forma forzada, de gran diva que resultó molesto. Yo no entendía su actitud, si había pasado, era porque habían dado ellas el permiso. 

Matgot Cottens


Margot Cottens, lo observaba todo en silencio, de manera discreta y, posiblemente, pensando que a ella no se lo iba a pedir. Así que, y me sorprende aún lo que hice, directamente me dirigí a ella "señora Cottens ¿me puede firmar un autógrafo? "Ignoré a la otra actriz. Se, que quizás, no estuvo bien, pero me había sentado mal su actitud. Me arrepentí según lo dije. 

Ella se quedó parada y me lo firmó, me miró y me guiño un ojo, como si me leyera la mente le paso el programa a la otra actriz para que lo firmará. Y, para mi sorpresa, lo hizo. 

Le di las gracias a las dos, un poco avergonzada, y me marché. Escuché a lo lejos como Margot le tomaba el pelo. 

Todo esto, que sirva para pedirles que cuando podamos, y esperemos que sea pronto, vayan al teatro. Que disfruten y aplaudan como si no hubiera un mañana. Lo de los autógrafos lo dejo a su criterio. 



viernes, 27 de marzo de 2020

DEL DÍA MUNDIAL DEL TEATRO

Hoy es el Día Mundial del Teatro, hoy es un día muy especial para mí.

El teatro como todos sabéis es parte fundamental de mi vida. Repetirlo otra vez no creo que sea necesario.

Hoy lo que quiero decir es algo muy sencillo e importante: gracias

Gracias a todos los que hacen posible la magia que sucede sobre el escenario, son muchos: acomodadores, limpiadores, carpinteros, regidores, actores, productores... E incluso público.



Sigamos defendiendo nuestra cultura que ahora más que nunca necesita nuestro apoyo.

Cuando podamos salir a la calle, les invito a todos a ir a los teatros, a llenarlos de nuevo de risas, aplausos... En definitiva de vida, y agradecerles que su trabajo nos está haciendo la vida más fácil, a través de la televisión, en estos días duros en los que vivimos.

domingo, 1 de marzo de 2020

DE ANTOINE

El 29 de febrero a las 20 horas se ha estrenado, en el Auditorio Adolfo Marsillach de San Sebastían de los Reyes, la obra "Antoine" Estaba allí y he salido encantada, yo y todo un teatro lleno.

Pero ¿qué es "Antoine"? Se estarán preguntando. Para contestar a esta pregunta tenemos que hablar de un libro, que casi todos hemos leído de pequeños, "El Principito" de Antoine Saint-Exupéry. La obra, que quiero compartir en esta entrada, es la vida de su autor pero de la mano de su personaje más conocido, de su historia casi autobiográfica.

De "El Principito" siempre se ha dicho que es para niños, pero no es realmente así. En la obra de teatro se repite mucho, porque es la realidad, nos encontramos con un texto para el niño que todos una vez fuimos. Se habla de la vida, de la naturaleza humana y sobre todo de la amistad. Todo esto es "Antoine"

Nos encontramos con una representación llena de sensibilidad y poesía, donde podemos ver lo que Saint-Exupéry nos quiso mostrar en su obra más conocida, pero donde vemos, también, la lucha del autor para ser fiel a lo que siente, para pelear por la libertad de Europa...para ser el mismo, en un mundo en el que le costaba, en ocasiones, encajar.

El escenario, que el escenógrafo Alessio Melini ha creado con gran sobriedad, no hay ningún elemento que distraiga de la historia pero, a la vez, está todo lo necesario para que brille. El centro es el gran planeta del Principito, el que todos recordamos de nuestra lectura, donde se encuentra su flor y sus tres volcanes. Y a la vez es todos y cada uno de los planetas que visita.


La música, fundamental ya que nos encontramos con una obra musical, son melodías que te guían por la historia, que te cuentan los sentimientos, son las que te erizan el alma cuando las escuchas. Son, aunque parezca raro, quienes te hacen ver al Principito que todos leímos.
Los autores son Elefantes, el grupo pop-rock que nos han hecho vibrar con canciones como “Momentos" así que todo lo dicho se explica, nadie puede discutir su sensibilidad para hacer frente a "Antoine". Su director musical es Miguel López. Añado que la música es en directo y por supuesto es el grupo Elefantes.

Quién tiene el timón de la dirección  es Ignasi Vidal, un director joven pero que tiene una gran sensibilidad y amor por todo lo que hace. Es, además, el autor del texto, así que nadie mejor para hacernos sentir esta historia. Su dirección logra que cada momento sea importante, que el espectador no deje de esperar más. Siempre he pensado que, cuando una dirección no se nota es una gran dirección porque ha dejado su impronta en todo el equipo y éste camina seguro.

En la parte técnica no podemos olvidar al ilustrador Txiki López, gracias a sus dibujos viajamos con Antoine en Avión y vamos caminando por su vida. Tampoco al coreógrafo Mariano Botindari o al diseñador de iluminación Felipe Ramos.

No creo que a nadie le extrañe, tras lo explicado, que los dos personajes principales sean el Principito y Antoine.

El primero está interpretado por Shuarma. Sí, de Elefantes, autor de la música. Muchos pensarán que el Principito debería ser casi un niño. Pero no, porque muestra el niño que llevamos todos dentro, y Shuarma da una lección de cómo lograr la candidez de un niño, de cómo ser un adulto con la inocencia que nunca deberíamos perder.

Javier Godino es Antoine, se complementa a la perfección con Shuarma para mostrarnos su parte más poética. Pero también vemos al hombre que ama la aviación por encima de todo, que le apasiona escribir, que quiere luchar en una guerra que le duele (la Segunda Guerra Mundial) ves a Antoine persona, filósofo...

Consuelo, la mujer de Antoine es interpretada por Aida de la Cruz. Logra que veamos a una mujer apasionada, enamorada pero que quiere vivir su vida, una mujer que no se adapta al lugar donde la sociedad quería ver a las mujeres, y hace lo que quiere sin importar el que dirán.

Les acompañan en esta aventura un elenco impresionante que dan vida a multitud de personajes, tanto de su vida como de su imaginación. En ellos vemos a la flor, al zorro, al geógrafo, al rey sin súbditos, al hombre de negocios que cuenta estrellas, a la serpiente... Todos ellos están impresionantes, consiguen emocionar y hacer sonreír al espectador. Este maravilloso elenco está formado por un gran Alberto Vázquez (al que me encantó oír interpretar el tango) Carmen Barrantes, Lorena Calero, Elías Pelayo y Víctor Massan.

No lo he dicho, porque creo no hace falta, pero por si acaso lo remarcaré. Todos cantan de forma magistral e interpretan las melodías con gran sensibilidad.

Para todos los que quieran ver "Antoine" os diré que estará todo el mes de abril en el teatro Calderón. Pero los que no podáis por vivir fuera, estad atentos porque tienen una gran gira que pasa por Tenerife, Valencia, Valladolid, Zaragoza, Bilbao, Cáceres, Mérida, Sevilla... Y seguro que muchos más.

Si pueden vayan, recordarán al niño que todos hemos sido y, ojalá, logren que permanezca muy cerca del corazón.

sábado, 22 de febrero de 2020

DE OSCAR O LA FELICIDAD DE EXISTIR

De nuevo, Graciela, amiga de hace más de treinta años, me ha regalado una entrada de teatro, la obra elegida ha sido "Oscar o la felicidad de existir" de Eric-Emmanuel Schmitt que se representa en la Sala Arapiles.


La historia, contada sin más, resulta triste y dolorosa. Un pequeño de 10 años, sabedor de que le quedan pocos días de vida por la leucemia que padece, decide escribirles cartas a Dios para hablar de lo que necesita y siente, sobre todo de lo que siente.

Pero, el autor no quiere que la pena invada el patio de butacas, y a través de los personajes, interpretados todos por una sola actriz, consigue que sonriamos, e incluso que nos riamos. Lo que Oscar cuenta en su cartas, es, un canto a la vida, a la esperanza, al coraje de un pequeño que quiere vivir y que gracias a Mama Rosa, la disfruta más, en 14 días, que mucha gente en muchos años.

Y logra ese pequeño milagro sin, casi, salir del hospital, el personaje de Mamá Rosa es fundamental en el caminar de Oscar. Una voluntaria que le ayuda a entender lo que le sucede, entender a sus padres y le enseña a escribir a Dios para desahogarse. 


El director Juan Carlos Pérez de la Fuente, realiza una dirección magistral. Todos los espacio son parte de un hospital, el escenario se hace pequeño y cercano, gracias a su dirección. La escenografía es sencilla, pero natural, unas cajas de madera representan las habitaciones, dos pantallas laterales, las dos veces que Oscar sale del hospital y, la base principal de todo el decorado, los números que representan las cartas, en rosa sobre paneles de madera. 

Finalmente hablaré de Oscar, de Mamá Rosa, de Einstein... de todos los personajes, ya que son interpretados por una sola mujer: Mona Martínez.

Que decir de ella, empezaré diciendo  que su interpretación es la emoción, el amor, la alegría, los sentimientos que requieren todos los personajes.  Seguiré diciendo que durante toda la obra da una lección de interpretación, que traspasa al patio de butacas toda su fuerza. Existen momentos de gran emoción y los controla sin llegar a la sensiblería, lo que los hace más impactantes. Recibe un gran aplauso, un merecidísimo aplauso.

"Oscar o la felicidad de existir" te toca el corazón. Cuando sales de verla lo que piensas es, en disfrutar cada día sin mirar lo que pase mañana. 

sábado, 15 de febrero de 2020

DE LA FUNCIÓN QUE SALE MAL

Cuando, hace relativamente poco, cumplí años, no hace falta decir cuantos, mis amigos perreros y gateros me regalaron una entrada de teatro. Días antes, me habían sonsacado preguntándome por la obra que podiamos ir a ver. No lo dude mucho y les contesté "La función que sale mal" y hoy hemos ido.

No pienso contar nada, referente al argumento, no pienso destripar nada, porque el espectáculo comienza según entras en el teatro La Latina. Sí diré, únicamente, que lo que ocurre sobre el escenario es una representación amateur de una función llamada "Asesinato en la mansión Haversham” (según sus propias palabras)

Lo que los autores,  Henry Lewis, Jonathan Sayer y Henry Shields, buscan, es la carcajada desde el minuto uno. Pero no de forma irónica, sino de forma física, tangible. Con eso, no quiero decir que el humor que nos muestran sea de segunda, todo lo contrario, lo que los actores logran controlar en el escenario es impresionante.



Me explico, cada milímetro del escenario (que es otro personaje más) es controlado por ellos, cada mueble es utilizado de forma perfecta, sus cuerpos se acoplan a la situación requerida de forma robótica... Están inconmensurables.

Por supuesto el Director, David Ottone tiene mucha culpa, pero el escenógrafo Nigel Hook me parece maravilloso.

Los actores, ya lo he dicho, se pelean "con su mala suerte" de forma magnífica. No me gustaría destacar a ninguno por encima de otro, porque todos se necesitan. Lo que si voy hacer es nombrarlos a todos:

Chris: Hector Carballo
Robert: Carlos de Austria
Sandra: Carla Postigo
Dennis: Alejandro Vera
Annie: Noelia Marlo
Trevor: César Camino
Max: David Ávila
Jonathan: Felipe Ansola
Swing: Paula G. Lara, Ángel Saavedra y Avelino Piedad

En resumen, si quieren pasar un par de horas de diversión, si quieren llevar a algun niño o niña para que comiencen amar el teatro, si quieren que una "función salga mal" de una forma perfecta, caminen, disfrutando de un gran barrio, hacia la La Latina y les garantizo que el paseo de vuelta lo harán con una sonrisa.